El nuevo liderazgo del MAS, conducido por los “renovadores” convoca a la unidad y a la renovación interna del partido
Este miércoles, el sector del Movimiento Al Socialismo (MAS) afín al presidente Luis Arce celebró la oficialización de Grover García como presidente del instrumento político. La proclamación tuvo lugar en un evento realizado en La Paz, donde García destacó que este es un “día histórico” para el MAS, ya que, después de 27 años, el partido vuelve a estar en manos de sus bases.
En su intervención, García hizo un llamado a la unidad dentro del MAS y señaló que el reconocimiento por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE) valida su liderazgo de manera “legal y legítima”. Además, anunció su plan para convocar congresos departamentales y un congreso orgánico para actualizar los estatutos y reglamentos del partido. Una de las reformas clave que propuso fue la eliminación del requisito de tener 10 años de militancia para postularse a la presidencia, con el fin de integrar más a la juventud.
Este acto llega tras la sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), que ordenó al TSE registrar a García como presidente del MAS y a Julia Ramos como vicepresidenta. García también expresó su deseo de abrir la puerta a la “ala radical” del partido, conocida como la “evista”, y pidió la unión de todos los sectores. “La unidad es la fuerza”, enfatizó, aludiendo a un nuevo liderazgo que se aparta del autoritarismo y el caudillismo que, según él, caracterizaron la anterior dirección.





