Tras casi dos décadas de espera, el Tribunal Supremo de Justicia emitió una sentencia en el emblemático caso “Petrocontratos».
Gonzalo Sánchez de Lozada, expresidente de Bolivia, fue condenado a seis años y tres meses de prisión por la firma irregular de 107 contratos de riesgo compartido en el sector hidrocarburífero, los cuales no fueron aprobados por el Órgano Legislativo, como establece la normativa nacional.
Junto a Sánchez de Lozada, otros exfuncionarios, como Jorge Joaquín Berindoague, Carlos Alberto Contreras y Carlos Alberto López, recibieron penas de cinco años por incumplimiento de deberes y conducta antieconómica. Además, quedaron inhabilitados para ejercer cargos públicos por el tiempo que dure su condena y deberán pagar multas y costas a favor del Estado.
Las penas deberán ser cumplidas en el Centro Penitenciario de San Pedro de Chonchocoro, en La Paz. Según la Procuraduría General del Estado, el fallo se basó en pruebas contundentes que demostraron las irregularidades cometidas en la gestión de los contratos.





