Desde la clandestinidad, la supuesta víctima de estupro cometido por Evo Moralesconfesó que mantuvo en secreto la existencia de su hija por miedo a que corriera la misma suerte que otros niños cercanos al poder.
Cindy Saraí, presunta víctima de Evo Morales, relató que en 2016, cuando nació su hija, ya había rumores sobre la desaparición de niños vinculados al expresidente Morales. “Salió el caso Zapata y lo hicieron desaparecer a su hijo. Antes se rumoraba sobre Nemesia Achacollo. No quería que mi hija pase por la misma suerte”, declaró en entrevista con DNews de Argentina. También denunció que tuvo que cambiarle el apellido para protegerla.
La joven explicó que enfrentó amenazas tras intentar registrar a su hija. Según su testimonio, una oficial del registro civil intentó obligarla a eliminar el trámite. “Ellos no querían que registre a mi hija, pero todo ser humano tiene ese derecho”, expresó. Este miedo la llevó a guardar silencio durante años.
Cindy afirmó que, por consejo de su madre, realizó una denuncia en 2017 con la esperanza de obtener justicia. Sin embargo, asegura que el caso fue ignorado por las autoridades. “Hicimos la denuncia para ver si realmente había justicia, pero nadie hizo nada”, señaló.
Desde la clandestinidad, Cindy aseguró que es víctima de persecución. “He sufrido todos los efectos colaterales del poder”, afirmó.





