Óscar Hassenteufel, presidente del TSE, enfatizó la necesidad de que la Asamblea Legislativa sancione la ley de distribución de escaños para garantizar el proceso electoral.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Óscar Hassenteufel, ratificó que las elecciones generales en Bolivia se llevarán a cabo el 10 de agosto de 2025. No obstante, advirtió que el proceso depende de la aprobación de la ley de distribución de escaños por parte de la Asamblea Legislativa, una tarea que calificó como “imprescindible” para la organización del evento.

Hassenteufel señaló que las circunscripciones actuales deben ser revisadas debido a irregularidades detectadas en las elecciones de 2020, las cuales no pudieron corregirse en su momento. En su informe de gestión, exhortó al presidente Luis Arce a convocar un encuentro nacional con líderes políticos, legisladores y autoridades judiciales para abordar temas críticos relacionados con el próximo proceso electoral.

El presidente del TSE también subrayó la importancia de garantizar el respeto a las decisiones del Órgano Electoral y al principio de preclusión, que asegura la continuidad y estabilidad de los procesos. Además, solicitó al Ejecutivo asignar un presupuesto suficiente para desarrollar un sistema confiable de transmisión de resultados preliminares y garantizar el voto de los ciudadanos bolivianos en el exterior.

Finalmente, Hassenteufel destacó la necesidad de fortalecer las condiciones de trabajo de los vocales nacionales y departamentales del Órgano Electoral, subrayando que la tranquilidad en su labor es esencial para llevar adelante unas elecciones transparentes y confiables.

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