Durante más de tres décadas, Samuel Doria Medina impulsó el desarrollo empresarial en Bolivia, creando empleo y promoviendo inversiones en sectores clave como la industria cementera. Frente a la actual crisis, propone un enfoque que priorice la eficiencia, el crecimiento y la generación de oportunidades reales para las familias bolivianas.
Samuel Doria Medina, uno de los empresarios más influyentes de Bolivia, ha construido su carrera sobre la base del impulso al sector privado como motor del desarrollo. Con más de 30 años de trayectoria, lideró importantes iniciativas en la industria cementera a través de Soboce y trajo al país franquicias internacionales que dinamizaron el empleo y la economía local. Su visión empresarial ha estado siempre enfocada en la creación de valor productivo y generación de oportunidades sostenibles para los bolivianos.
Ante la crisis económica que atraviesa el país, Doria Medina propone una salida basada en la eficiencia del gasto público y el fortalecimiento del sector privado. Su planteamiento se aleja de los modelos estatistas predominantes en las últimas décadas, apostando en cambio por un marco que incentive la inversión, la innovación y la apertura de nuevos mercados. Para él, el desarrollo no depende únicamente del Estado, sino de una alianza estratégica entre gobierno y empresas que promueva el crecimiento con equidad.
De cara a las elecciones del 17 de agosto, su propuesta ha ganado atención entre ciudadanos que buscan una alternativa pragmática y con experiencia comprobada. Doria Medina plantea un enfoque centrado en resultados concretos: más empleo, mayor competitividad y un Estado que funcione como facilitador, no como obstáculo. En un contexto de incertidumbre económica, su visión representa una ruta posible hacia una Bolivia más productiva, estable y con oportunidades reales para sus ciudadanos.





